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¿Qué puedes hacer si te han diagnosticado artrosis de rodilla?

Enviado por administrador el Dom, 03/10/2019 - 13:21

¿Qué puedes hacer si te han diagnosticado artrosis de rodilla?

 

La rodilla es la articulación en la que la artrosis se manifiesta con más frecuencia. Se trata de una zona muy castigada a lo largo de los años, ya que es en la rodilla dónde se acumula la mayor parte de la carga del cuerpo y el peso de los objetos que llevamos encima.

Como ocurre en el resto de articulaciones, la artrosis de rodilla aparece cuando el cartílago que recubre y separa los huesos que ahí se reúnen se desgasta, permitiendo así el rozamiento del tejido óseo y ocasionando dolor, hinchazón y pérdida de movilidad progresiva.

Esta enfermedad suele manifestarse en edades avanzadas, aunque es cada vez más frecuente en pacientes jóvenes. De hecho, se calcula que hoy en día 1 de cada 10 personas padecerá artrosis de rodilla tarde o temprano.

Es posible convivir con la artrosis de rodilla e incluso gozar de una buena calidad de vida. No obstante, para eso deberás adoptar una serie de hábitos saludables que reduzcan la carga de la rodilla y mejoren la movilidad de la articulación.

En este artículo de blog te recomendaremos algunas prácticas y actividades que deberías realizar frecuentemente para retrasar el avance de la artrosis de rodilla y reducir los síntomas de la enfermedad.

 

Evita esfuerzos innecesarios

Cada día solemos realizar todo tipo de actividades de forma inconsciente que terminan sobrecargando las rodillas sin que nos demos cuenta. Así pues, si te han diagnosticado artrosis de rodilla, sencillamente tendrás que tomar consciencia y evitar o modificar en la medida de lo posible todas estas actividades.

Por ejemplo, es importante que no pases muchas horas seguidas de pie. En realidad, es suficiente con 5 o 10 minutos de descanso por cada hora que pases levantado. De esta forma, reducirás la carga que deben soportar tus rodillas de forma considerable.

Del mismo modo, tampoco deberías estar demasiado rato sentado o tumbado sin mover las piernas. Es recomendable mover la articulación con frecuencia. Por eso, cuando estés sentado, deberás estirar las piernas siempre que puedas.

Asimismo, también tendrás que evitar llevar objetos pesados. El peso de estos objetos termina cargándose en las rodillas. Por lo tanto, cuantos menos objetos lleves encima mejor.

Otra práctica que deberías adoptar es la de levantarte siempre ayudándote de los brazos. De este modo evitarás cargar el peso en la rodilla de forma repentina.

También, en la medida de lo posible, deberías evitar subir y bajar escaleras o pendientes muy acusadas. Y en caso de no poder evitarlo, lo mejor es que lo hagas lentamente y apoyándote siempre en la barandilla.

Además, es importante que evites algunas actividades como arrodillarte, ponerte de cuclillas o girar la rodilla con el pie fijo.

 

Sírvete de utensilios de apoyo

Por supuesto, siempre se recomienda andar con bastón. Al añadir un nuevo punto de apoyo, conseguirás reducir la carga de la rodilla en hasta un 30%. Para ello deberás llevarlo en el lado contrario al de la rodilla afectada.

Un calzado apropiado también ayudará a trasladar el peso de la rodilla. Lo mejor es vestir zapatos cerrados y con suela plana. De hecho, también tendrías que revisar frecuentemente la suela para comprobar que permanece completamente plana y uniforme.

La utilización de colchones firmes también es algo a tener en cuenta. De esta forma evitarás posturas extrañas que puedan suponer un impacto negativo en tus rodillas.

 

Ejercita tus rodillas con frecuencia

Algunos deportes son muy adecuados para reducir el dolor y mejorar la movilidad de la rodilla. En general, estamos hablando de deportes en que la articulación se mueve, pero no sufre.

Así pues, si eres de los que les gusta salir a pasear, podrás seguir haciéndolo. De hecho, es recomendable que lo hagas. Lleva siempre calzado con un sistema amortiguador y, si puedes, pasea por parques o por el campo en lugar de andar sobre asfalto. 

Otra actividad beneficiosa es el ciclismo. En este deporte se ejercita la rodilla sin que tenga que cargar el peso del cuerpo. Lo mejor es utilizar marchas cortas y ajustar el sillín correctamente para que los talones queden justo encima de los pedales.

La natación también es muy beneficiosa para tratar la artrosis. La resistencia del agua permite desarrollar la musculatura de la pierna y mejorar la movilidad de la articulación sin que esta sufra. El resultado será todavía mayor si nadas en piscinas interiores, dónde la temperatura del agua es más elevada.

Asimismo, el aquajogging también es una buena opción para desarrollar la musculatura y entrenar la rodilla. Tal y como ocurre con la natación, el agua reduce la carga que debe soportar la articulación, lo que permite ejercitarla sin que deba realizar sobre esfuerzos.

Como ves, para poder llevar una vida saludable con artrosis de rodilla, deberás adaptar tu día a día para que la articulación no sufra demasiado y, al mismo tiempo, se mantenga activa y funcional.

Sin embargo, si evitas los sobre esfuerzos, utilizas instrumentos de apoyo y realizas alguno de los deportes mencionados, conseguirás disminuir los síntomas de la artrosis y detener el desgaste de la rodilla.

¿Quieres saber qué es la artrosis? ¿Te gustaría aprender a prevenirla a edades tempranas? ¿No sabes la diferencia entre artrosis y artritis?

Todo esto y mucho más te lo contamos en el blog Artrosis y Artritis. Queremos que te conviertas en un experto en estas enfermedades. Por eso publicamos información sobre ellas y te recomendamos algunas prácticas para prevenir y tratar estas afecciones. ¡Entra en nuestro blog frecuentemente y síguenos en las redes sociales!

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